Este espacio persigue contribuir a la creación de valor en las personas y organizaciones en las cuales estamos involucrados mediante una invitación a adherirse a un comportamiento ético basado simplemente en sostener conversaciones francas y responsables.
Una manera de crear hechos sociales, institucionales y organizacionales cuando no existen, consiste básicamente en hablar y actuar como si existieran.
Cuando un número suficiente de miembros y stakeholder de una sociedad, comunidad u organización reconocen y aceptan estos hechos, entonces cobran existencia y se perpetúan bajo la forma de acuerdos o convenciones humanas implícitas o explícitas.
De forma inversa, al momento en que una masa importante de los integrantes de una sociedad deja de reconocer y aceptar estos hechos, entonces dejan de existir en esa sociedad, comunidad u organización.
Puesto que las instituciones sobreviven en la aceptación, en muchos casos se apela a un elaborado entramado de prestigio, honor, confianza, referentes y autoridad para asegurar el reconocimiento y mantener la aceptación, en ciertas ocasiones forzada al amparo de campos de poder que muchas veces obliga a mantenernos silentes observando como se desperdicia valor o como se podía evitar hechos lamentables tan sólo hablando con franqueza.